Registro electrónico y reducción de jornada en México: ¿Qué pasará con el trabajo por objetivos?

2026-09-28 11:47:30 - MUNDO

La cultura de trabajo por objetivos, donde el desempeño se mide por metas y resultados y no por el tiempo que una persona está a disposición de su empleador tendrá que adaptarse a la reducción gradual de la jornada laboral y al registro electrónico de asistencia, que permitirá a las empresas tener mayor claridad sobre las horas efectivamente trabajadas.

El registro electrónico adquiere relevancia porque permitirá documentar de manera más precisa las horas de entrada y salida. Esta información puede contrastarse con las metas asignadas y con el tiempo disponible para cumplirlas. Para las empresas que laboran bajo esquemas de trabajo por objetivos, esto implica identificar las cargas de trabajo.

De acuerdo con expertas en cultura y desarrollo organizacional, con la incorporación del registro electrónico, el trabajo por objetivos tendrá que ser más preciso sobre qué debe entregar cada persona y dimensionar el tiempo necesario para cumplir esas metas pues, si las actividades requieren extender la jornada, podría generarse el pago de tiempo extraordinario.

Para Daniela Blank, CEO de Grow, el trabajo por objetivos y el registro de la jornada no son incompatibles; por el contrario, dicho esquema laboral puede contribuir a optimizar el tiempo de trabajo.

"Los objetivos miden lo que el colaborador logra durante ese tiempo. El registro contabiliza el insumo, es decir, el tiempo, y los objetivos evalúan la contribución, su calidad, entregables e impacto", subraya.

Esta diferencia será especialmente relevante conforme avance la reducción de la jornada laboral, y es que si una empresa mantiene las mismas metas mientras disminuye el tiempo disponible para alcanzarlas, el registro puede ayudar a identificar si los objetivos son realmente compatibles con la jornada o si hay una sobrecarga que está llevando a laborar tiempo extraordinario de manera recurrente.

En ese sentido, el control de entradas y salidas no tendría que verse únicamente como una herramienta de vigilancia, sino también como una fuente de información para revisar tiempos de ejecución, cargas de trabajo y distribución de responsabilidades.

Si bien hay trabajos, especialmente los de servicios, que requieren que una parte del personal se quede las horas exactas que tiene que cumplir para sacar adelante la actividad, hay sectores donde el trabajo por objetivos es incluso más rentable que aquel que se realiza en un horario determinado por la productividad.

De acuerdo con Alejandra Toscano, directora general de DNE Consulting, los empleadores tienen dificultades para reducir la jornada porque no saben qué tan efectivos son los tiempos de trabajo ni cuál es la carga real de sus colaboradores. Además, cuando no se tienen objetivos alcanzables, no es posible definir indicadores de desempeño.

"Hay que entender qué es la productividad; está enfocada en el resultado", detalla.

El registro de asistencia también puede convertirse en un insumo para revisar estos indicadores, al permitir contrastar el tiempo destinado a determinadas actividades con los resultados obtenidos.

Sin embargo, Toscano comparte que los empleadores tienen dificultades para reducir la jornada porque no saben qué tan efectivos son los tiempos que tienen o cuál es la carga real de trabajo de sus colaboradores y cuando no se tienen objetivos alcanzables, no es posible definir indicadores como el desempeño.

"Sin estudio previo de indicadores, se incrementa el cansancio, las horas extras no planificadas, el ausentismo y la rotación de talento debido a la sobrecarga", puntualiza.

Por lo anterior, sugiere establecer metas específicas, lógicas, claras y realistas para cada puesto, que no se enfoquen solo en los resultados, sino también en los tiempos que requieren para su cumplimiento y los recursos disponibles para ello.

Si una persona cumple sus objetivos antes de que termine su turno, como puede ocurrir en puestos corporativos, la tendencia cultural es reconocer el logro y en algunos casos descansar. No obstante, Daniela Blank indica que habitualmente existen más proyectos en marcha, lo cual conlleva a que las personas terminen una actividad y pasen a la siguiente mientras continúa su jornada.

No obstante, si dentro de la jornada no alcanzaron sus objetivos, recuerda que la empresa podrá requerir que el colaborador continúe trabajando después de su horario para alcanzar la meta. Ese tiempo deberá pagarse conforme a lo establecido en la Ley Federal del Trabajo (LFT).

"Si para cumplir las metas se exige sistemáticamente trabajar tiempo extra, el problema está en el diseño del trabajo y los procesos, no en el compromiso de la gente", menciona.

Por lo anterior, Blank recomienda que la autogestión del trabajo por objetivos se acompañe de reglas claras entre colaboradores y empleadores que, en la medida de lo posible, no requieran la presencia de las personas fuera de su horario habitual.

Explica que, si la jornada diaria contempla siete u ocho horas, las metas deben ser alcanzables dentro de ese periodo, un criterio que deberá trasladarse al ámbito semanal, de manera que los objetivos se ajusten a la reducción gradual que, para 2030, será de un máximo de 40 horas semanales.

Las expertas coinciden en que la nueva jornada laboral no cambiará por sí sola la cultura de trabajo en México, pero sí obligará a las empresas a preguntarse qué actividades generan valor y cuáles sólo ocupan tiempo, mientras que el registro electrónico invita a dejar de confundir la presencia física con la contribución real.

Logo

Live Cosquín Rock 91.1 Capilla del Monte

Redes

Secciones